El ámbito laboral muestra una clara situación de
desventaja para las personas con discapacidad auditiva, derivada de prejuicios
y discriminación.
.Según
el Informe del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo en Panamá en
2016, las personas con discapacidad auditiva presentan una tasa de desempleo
del 55,4%. El ámbito laboral muestra una clara situación de desventaja para las
personas con sordera, derivada de prejuicios y discriminación.
Desde
una perspectiva de género, la discriminación también afecta a las mujeres. Se
dice con frecuencia que los sordos en Panamá forman una comunidad invisible. En
el caso de las mujeres, esa invisibilidad se refuerza pues se suman las
dificultades que puede suponer tener una discapacidad y las propias del género.
El
primer obstáculo que tiene que superar las personas con sordera es la
información que se debe proporcionar cuando se remite el currículum. Incluir o
no la discapacidad auditiva en el CV es una duda permanente, no se sabe hasta
que punto puede perjudicar, a pesar de los beneficios fiscales para la empresa.
Las
consultas sobre discriminación laboral son la más frecuentes entre las muchas
que se reciben en la asociación, aislamiento, ubicación cerca de fuentes de
ruido, no adaptación del puesto de trabajo e incluso reducción del sueldo bruto
para cobrar el mismo sueldo neto que otros compañeros de la misma categoría.
Otra
barrera es la entrevista, y en particular la entrevista telefónica. Esta puede
ser un obstáculo insalvable, no solo para las personas usuarias de la lengua de
signos, sino también para aquellas que aun pudiendo hablar por teléfono con
cualquiera, si se encuentran en un entorno ruidoso en el momento de recibir la
llamada, tienen dificultad para seguir una conversación máxime si se trata de
una entrevista. Una vez dentro del mercado laboral, el acceso a los planes de
formación y la promoción interna constituyen otra barrera para las personas con
sordera.
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